Las tareas de la casa, sin discutirlas cada semana
Se acuerda una vez: qué le toca a cada uno, cuánto vale y qué recibe a cambio. Después la app lleva la cuenta y tú dejas de ser el que anda recordando.
Siete días completos, sin tarjeta.
Cómo funciona
Cuatro cosas, y ninguna necesita que estés encima.
- Cada hijo entra con su propia cuentaCada uno ve solo sus tareas de hoy, marca lo que hizo y mira cuántas fichas lleva. Da igual si tiene teléfono propio o si comparten una tablet entre hermanos, o incluso el tuyo: lo que es personal es la cuenta, no el aparato.
- La foto que zanja la discusiónLo que nadie más haceLas tareas que quieras pueden pedir una foto. Se acabó el «ya lo hice» contra el «no lo hiciste»: se ve, se aprueba, y la foto se borra en ese mismo momento. Nunca queda guardada.
- Fichas que valen algo de verdadLas tareas dan o quitan fichas, y las fichas compran premios que eligen ustedes: una salida, tiempo de pantalla, o la mesada del mes en dinero contante.
- Nada se paga soloToda tarea que marca un hijo pasa por ti antes de sumar. Tú decides qué contó y qué no, en una pantalla que se revisa en un minuto.
Y las fichas se cambian por premios como estos
Son solo ejemplos: los premios los decide cada casa. Tus hijos también pueden proponer los suyos, y tú decides si entran y cuánto cuestan. Los que mejor funcionan no cuestan plata: cuestan un rato tuyo.
- Picnic en la plaza con los papás
- Paseo en bicicleta con mamá o papá
- Tarde de juegos de mesa
- Cocinar algo rico juntos
- Acampar en el living
- Noche de película en casa
- 30 minutos extra de pantalla
- La mesada del mes
Y lo que hace que vuelvan mañana
Cumplir un día es fácil. El problema de todas las listas de tareas es el segundo día.
- La racha de la semanaDías seguidos cumpliendo todo lo suyo. Tú eliges cuántos y cuánto vale. Ellos ven su avance y no quieren romperlo — que es exactamente de lo que se trata un hábito.
- La sorpresa de la semanaLa app esconde en secreto un premio extra en una tarea distinta cada semana. Nadie sabe cuál, así que todas valen la pena. Se revela al aprobarla.
- Las fichas los esperan al volverTú apruebas cuando puedes, casi siempre con la app cerrada. Así que cuando tu hijo vuelve a entrar, lo primero que ve es cuánto ganó mientras no estaba.
Las dos primeras vienen encendidas y se apagan en Ajustes cuando quieras.
Se usa sin pasar por ninguna tienda de apps
Habitribu vive en el navegador: en el teléfono y en el computador, con la misma cuenta. Y si la anclas a la pantalla de inicio, queda con su ícono y se abre como cualquier otra app.
- En cualquier navegadorEntras a la dirección y ya está. Nada que descargar, nada que actualizar. Tú desde el computador mientras trabajas, tus hijos desde su teléfono.
- En iPhone, con SafariAbre la app en Safari y toca el botón Compartir. Baja y elige «+ Agregar a Inicio».
- En Android, con ChromeAbre la app en Chrome, toca el menú de tres puntos arriba a la derecha y elige «Instalar aplicación».
Anclarla no es obligatorio. Es solo para no andar buscando la dirección cada vez.
Precios
Una casa entera: todos los hijos, todos los adultos. Siete días gratis para probarla, sin tarjeta.
- MensualUS$5Se cobra cada mesProbar gratis
- SemestralUS$15Un pago cada seis mesesUS$2,50 al mesAhorras 50%Probar gratis
- El que elige casi todo el mundoAnualUS$25Un pago al añoUS$2,08 al mesAhorras 58%Probar gratis
- De por vidaUS$35Un solo pago, para siempreProbar gratis
Los precios están en dólares. El cobro lo procesa Polar, que es quien aparece en tu cartola.
Preguntas
- ¿Mis hijos necesitan correo electrónico?
- No. Tú les creas el acceso desde la app y ellos entran con un usuario y una contraseña que eliges tú. No pedimos su correo, ni su teléfono, ni su fecha de nacimiento.
- ¿Qué pasa con las fotos de mis hijos?
- Solo las ve un adulto de tu misma casa, y se borran para siempre en cuanto apruebas o rechazas la tarea. No guardamos copia y no se usan para nada más.
- ¿Sirve si mis hijos ya están grandes?
- Está pensada justamente para esa edad: de 8 a 16, cuando ya tienen teléfono propio y ya no funciona el tarro de calcomanías. Cada uno entra con su cuenta y maneja sus fichas.
- ¿Y si mis hijos no tienen teléfono propio?
- Funciona igual. Pueden compartir una tablet, un teléfono entre hermanos o incluso el tuyo: cada uno cierra sesión y entra con su propio usuario, y desde ahí solo ve lo suyo. Y aunque el aparato sea el tuyo, lo que solo tú puedes hacer —aprobar tareas, cambiar premios, la facturación— queda detrás de tu PIN.
- ¿Podemos ser dos adultos?
- Sí, y sin costo extra. Invitas al otro con su correo y ve exactamente la misma casa, con los mismos permisos.
- ¿La mesada se paga por la app?
- No, el dinero no pasa por aquí. La app lleva la cuenta de cuánto se ganó y tú se lo pagas como siempre lo hayas hecho.
- ¿Y si dejo de pagar?
- No se borra nada. La casa queda para mirar: siguen ahí el historial, las fichas y las tareas. Al renovar vuelve todo tal como estaba.
Pruébenla una semana
Si en siete días no cambió ninguna conversación en tu casa, no la pagues.
Crear mi casa gratis