Habitribu
Ya tengo cuenta
Para casas con hijos de 8 a 16

Las tareas de la casa, sin discutirlas cada semana

Se acuerda una vez: qué le toca a cada uno, cuánto vale y qué recibe a cambio. Después la app lleva la cuenta y tú dejas de ser el que anda recordando.

Empezar gratis

Siete días completos, sin tarjeta.

Cómo funciona

Cuatro cosas, y ninguna necesita que estés encima.

  • Cada hijo entra con su propia cuentaCada uno ve solo sus tareas de hoy, marca lo que hizo y mira cuántas fichas lleva. Da igual si tiene teléfono propio o si comparten una tablet entre hermanos, o incluso el tuyo: lo que es personal es la cuenta, no el aparato.
  • La foto que zanja la discusiónLo que nadie más haceLas tareas que quieras pueden pedir una foto. Se acabó el «ya lo hice» contra el «no lo hiciste»: se ve, se aprueba, y la foto se borra en ese mismo momento. Nunca queda guardada.
  • Fichas que valen algo de verdadLas tareas dan o quitan fichas, y las fichas compran premios que eligen ustedes: una salida, tiempo de pantalla, o la mesada del mes en dinero contante.
  • Nada se paga soloToda tarea que marca un hijo pasa por ti antes de sumar. Tú decides qué contó y qué no, en una pantalla que se revisa en un minuto.

Y las fichas se cambian por premios como estos

Son solo ejemplos: los premios los decide cada casa. Tus hijos también pueden proponer los suyos, y tú decides si entran y cuánto cuestan. Los que mejor funcionan no cuestan plata: cuestan un rato tuyo.

  • Picnic en la plaza con los papás
  • Paseo en bicicleta con mamá o papá
  • Tarde de juegos de mesa
  • Cocinar algo rico juntos
  • Acampar en el living
  • Noche de película en casa
  • 30 minutos extra de pantalla
  • La mesada del mes

Y lo que hace que vuelvan mañana

Cumplir un día es fácil. El problema de todas las listas de tareas es el segundo día.

  • La racha de la semanaDías seguidos cumpliendo todo lo suyo. Tú eliges cuántos y cuánto vale. Ellos ven su avance y no quieren romperlo — que es exactamente de lo que se trata un hábito.
  • La sorpresa de la semanaLa app esconde en secreto un premio extra en una tarea distinta cada semana. Nadie sabe cuál, así que todas valen la pena. Se revela al aprobarla.
  • Las fichas los esperan al volverTú apruebas cuando puedes, casi siempre con la app cerrada. Así que cuando tu hijo vuelve a entrar, lo primero que ve es cuánto ganó mientras no estaba.

Las dos primeras vienen encendidas y se apagan en Ajustes cuando quieras.

Se usa sin pasar por ninguna tienda de apps

Habitribu vive en el navegador: en el teléfono y en el computador, con la misma cuenta. Y si la anclas a la pantalla de inicio, queda con su ícono y se abre como cualquier otra app.

  • En cualquier navegadorEntras a la dirección y ya está. Nada que descargar, nada que actualizar. Tú desde el computador mientras trabajas, tus hijos desde su teléfono.
  • En iPhone, con SafariAbre la app en Safari y toca el botón Compartir. Baja y elige «+ Agregar a Inicio».
  • En Android, con ChromeAbre la app en Chrome, toca el menú de tres puntos arriba a la derecha y elige «Instalar aplicación».

Anclarla no es obligatorio. Es solo para no andar buscando la dirección cada vez.

Precios

Una casa entera: todos los hijos, todos los adultos. Siete días gratis para probarla, sin tarjeta.

  • MensualUS$5Se cobra cada mesProbar gratis
  • SemestralUS$15Un pago cada seis mesesUS$2,50 al mesAhorras 50%Probar gratis
  • El que elige casi todo el mundoAnualUS$25Un pago al añoUS$2,08 al mesAhorras 58%Probar gratis
  • De por vidaUS$35Un solo pago, para siempreProbar gratis

Los precios están en dólares. El cobro lo procesa Polar, que es quien aparece en tu cartola.

Preguntas

¿Mis hijos necesitan correo electrónico?
No. Tú les creas el acceso desde la app y ellos entran con un usuario y una contraseña que eliges tú. No pedimos su correo, ni su teléfono, ni su fecha de nacimiento.
¿Qué pasa con las fotos de mis hijos?
Solo las ve un adulto de tu misma casa, y se borran para siempre en cuanto apruebas o rechazas la tarea. No guardamos copia y no se usan para nada más.
¿Sirve si mis hijos ya están grandes?
Está pensada justamente para esa edad: de 8 a 16, cuando ya tienen teléfono propio y ya no funciona el tarro de calcomanías. Cada uno entra con su cuenta y maneja sus fichas.
¿Y si mis hijos no tienen teléfono propio?
Funciona igual. Pueden compartir una tablet, un teléfono entre hermanos o incluso el tuyo: cada uno cierra sesión y entra con su propio usuario, y desde ahí solo ve lo suyo. Y aunque el aparato sea el tuyo, lo que solo tú puedes hacer —aprobar tareas, cambiar premios, la facturación— queda detrás de tu PIN.
¿Podemos ser dos adultos?
Sí, y sin costo extra. Invitas al otro con su correo y ve exactamente la misma casa, con los mismos permisos.
¿La mesada se paga por la app?
No, el dinero no pasa por aquí. La app lleva la cuenta de cuánto se ganó y tú se lo pagas como siempre lo hayas hecho.
¿Y si dejo de pagar?
No se borra nada. La casa queda para mirar: siguen ahí el historial, las fichas y las tareas. Al renovar vuelve todo tal como estaba.

Pruébenla una semana

Si en siete días no cambió ninguna conversación en tu casa, no la pagues.

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